




Si tuviese que describirla en dos palabras diría: sencilla y profesional.
Esta descripción es fruto de una primera impresión al asistir a la firma de libros que realizó en una librería de Badajoz.
No me habría enterado de no ser por Elena que forma parte del Club de Lectura Juvenil y que es fiel seguidora de la autora. A ella se le sumó Megan y otr@s integrantes del Club, y por supuesto yo, que no quería perderme la oportunidad.
Fue muchísima gente, muchos adolescentes y preadolescentes, algunos solos, otros acompañados por sus padres, madres o amiga, como en mi caso.
Desde las 19:00 hasta las 20:30 hrs. Esperamos no sin nervios el momento en que nos firmase nuestros libros, y ella no defraudó nuestras expectativas. Firmó pacientemente tres libros por asistente (yo tenía sólo uno, pero había gente que tenía la colección casi completa de sus obras), y cuando llegamos a la hora tope, aseguró que si la librería cerraba, "seguiría firmando libros en la calle, hasta que no quedase nadie".
Una dedicatoria distinta para cada una, una sonrisa afectuosa y los agradecimientos a Elena, que le llevó de presente una figura en cerámica y un libro con la historia de Olivenza.
Salimos muy contentas de la librería y Elena y Megan con nuevas amistades, por que hay muchas cosas que unen a los adolescentes y no me cabe duda, que el gusto por la lectura es una de ellas.
Pasamos por la librería después de las 21 horas (después de un merecido refrigerio), y aún estaba firmando y tenía para rato.
Conclusión: Es valido leer libros entretenidos, libros que nos eleven la imaginación y que nos sumerjan en los caminos de la fantasía, y más valido aún, encontrarse con que quien los escribe es cercano, cómplice y agradecido con su público.
¡Felicitaciones Laura!
Esta descripción es fruto de una primera impresión al asistir a la firma de libros que realizó en una librería de Badajoz.
No me habría enterado de no ser por Elena que forma parte del Club de Lectura Juvenil y que es fiel seguidora de la autora. A ella se le sumó Megan y otr@s integrantes del Club, y por supuesto yo, que no quería perderme la oportunidad.
Fue muchísima gente, muchos adolescentes y preadolescentes, algunos solos, otros acompañados por sus padres, madres o amiga, como en mi caso.
Desde las 19:00 hasta las 20:30 hrs. Esperamos no sin nervios el momento en que nos firmase nuestros libros, y ella no defraudó nuestras expectativas. Firmó pacientemente tres libros por asistente (yo tenía sólo uno, pero había gente que tenía la colección casi completa de sus obras), y cuando llegamos a la hora tope, aseguró que si la librería cerraba, "seguiría firmando libros en la calle, hasta que no quedase nadie".
Una dedicatoria distinta para cada una, una sonrisa afectuosa y los agradecimientos a Elena, que le llevó de presente una figura en cerámica y un libro con la historia de Olivenza.
Salimos muy contentas de la librería y Elena y Megan con nuevas amistades, por que hay muchas cosas que unen a los adolescentes y no me cabe duda, que el gusto por la lectura es una de ellas.
Pasamos por la librería después de las 21 horas (después de un merecido refrigerio), y aún estaba firmando y tenía para rato.
Conclusión: Es valido leer libros entretenidos, libros que nos eleven la imaginación y que nos sumerjan en los caminos de la fantasía, y más valido aún, encontrarse con que quien los escribe es cercano, cómplice y agradecido con su público.
¡Felicitaciones Laura!